Encefalopatía diabética


La encefalopatía diabética es una complicación poco conocida, pero muy grave, de la diabetes tipo 1 y tipo 2. En términos sencillos, es un daño al cerebro causado por la diabetes. Se presenta tanto mental como físicamente. Puede inducir una alteración del estado mental, deterioro cognitivo, cambios en la personalidad, lapsos de memoria o un deterioro grave como la demencia. Pero también puede causar temblores, falta de coordinación e incluso convulsiones.

La encefalopatía diabética se debe en gran medida a la hipoglucemia aguda (niveles de azúcar en la sangre que son demasiado bajos) o hiperglucemia grave (niveles de azúcar en la sangre que son demasiado altos). La condición se manifiesta de forma diferente entre los dos tipos principales de diabetes.

encefalopatia-diabeticaDiabetes tipo 2: la encefalopatía en personas con diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia. Este aumento del riesgo podría deberse a muchos factores, como la resistencia del cuerpo a la insulina que le impide al cerebro romper las proteínas amiloide. Estas proteínas forman placas cerebrales, las cuales son cúmulos anormales que bloquean la señalización de célula a célula en la sinapsis. Este es un trastorno que se asocia directamente con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. La encefalopatía diabética tipo 2 también puede generarse a partir de la hiperglucemia u otras condiciones que habitualmente acompañan a la diabetes tipo 2 como la presión arterial alta, la obesidad o el colesterol alto.

El estrés oxidativo es otro desencadenante de la complicación. Esto se debe a un desequilibrio entre las moléculas reactivas de oxígeno y la capacidad del cuerpo para desintoxicar estas moléculas, o en otras palabras, ocurre cuando la producción de radicales libres excede la capacidad antioxidante de una célula. El estrés oxidativo es un componente importante para el desarrollo del Alzheimer.

Por último, la encefalopatía diabética podría ser causada por la inflamación microvascular que afecta a los vasos sanguíneos en el cerebro. Esto hace que los vasos se endurezcan y disminuyan el flujo sanguíneo. La cantidad reducida de sangre en combinación con un exceso de insulina en el cerebro puede hacer que este órgano no procese las proteínas correctamente.

Diabetes tipo 1: dado que la diabetes tipo 1 se produce normalmente en personas más jóvenes, es menos probable que la encefalopatía derive en demencia. Sin embargo, los diabéticos tipo 1 con encefalopatía son más propensos a desarrollar problemas de aprendizaje y escasa recuperación de la memoria. Como el cerebro está creciendo rápidamente, la enfermedad podría atrofiar el desarrollo de la inteligencia, precipitando un deterioro del rendimiento escolar y profesional.

La encefalopatía diabética tipo 1 puede deberse a la deficiencia de insulina que afecta a los neurotransmisores y otras partes del cerebro, o a ciertas emergencias hiperglucémicas como la cetoacidosis diabética, una enfermedad grave que surge por la acumulación de ácidos en la sangre. Aunque es poco frecuente, puede impedir el habla y las funciones mentales superiores. Afortunadamente esta encefalopatía puede revertirse varios meses después que la emergencia se ha solucionado.

Tratamiento de la encefalopatía diabética

Mantener niveles de azúcar en sangre saludables es un paso crucial, porque ayuda a detener cualquier daño adicional. Los especialistas continúan investigando cuáles son las mejores vías para tratar esta complicación, pero se sabe que cada individuo debe ser tratado de manera específica dependiendo de la causa y los síntomas evidentes. Por ejemplo para los diabéticos tipo 2 que presentan encefalopatía, se suelen recetar medicamentos para la enfermedad de Alzheimer y la demencia.


En cualquier caso si una persona diabética está experimentando confusión, pérdida de memoria, temblores, cambios en la personalidad u otros indicadores de deterioro cognitivo, se debe consultar a un médico inmediatamente.