Encefalopatía neonatal


La encefalopatía neonatal es la presencia de una disfunción neurológica clara en un bebé recién nacido. Generalmente es causada por falta de oxígeno antes o durante el parto, y es importante evaluar los bebés en busca de otras posibles causas, como enfermedades congénitas o reacciones a los medicamentos, ya que esto puede alterar el curso del tratamiento. El control de la encefalopatía neonatal se centra en proporcionar cuidados de apoyo para el niño, con revisiones periódicas para observar su recuperación. Incluso si el bebé parece recuperarse bien, los médicos suelen recomendar seguimiento neurológico hasta por lo menos 18 meses de edad.

Un bebé con encefalopatía neonatal puede presentar síntomas como reflejos frenados, tono muscular deficiente, mala alimentación, convulsiones y dificultad para respirar. Todas estas cuestiones son signos de disfunción del sistema nervioso central, que muestra que el área del cerebro responsable de regular los reflejos básicos ha sufrido una lesión. Por lo general, la causa es la hipoxia o falta de oxígeno.

Los casos en que se sospecha de una encefalopatía neonatal, son remitidos a la consulta de un neurólogo, quien puede ordenar algunos estudios de diagnóstico por imagen del cerebro para comprender mejor lo que está sucediendo, realizar un examen físico completo y solicitar análisis de sangre para comprobar si hay otras causas para la disfunción neurológica. En el transcurso de las visitas de seguimiento, el neurólogo puede determinar la magnitud de los daños y proporcionar recomendaciones para el manejo y tratamiento, ajustando éstos cuando sea necesario y a medida que el niño crece.

Los tratamientos para la encefalopatía neonatal pueden incluir la resucitación si los bebés dejan de respirar o experimentan un paro cardíaco, junto con la ventilación artificial para ayudar a los bebés que no pueden respirar por sí mismos. Los bebés también pueden beneficiarse de la terapia física sencilla y de ciertos medicamentos.

Algunos estudios realizados por organizaciones como el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología sugieren que la evolución de los pacientes en alrededor de dos semanas puede predecir los resultados a largo plazo.


Las personas que presentan encefalopatía neonatal pueden tener daño cerebral permanente, resultando en discapacidades como la dificultad para caminar hasta dificultades graves de aprendizaje. Los detalles varían de un caso a otro, y se recomienda un chequeo neurológico completo, como es la atención intervencionista agresiva para ofrecer a los niños el acceso a la terapia física y ocupacional, así como una educación adecuada.