Encefalopatía isquémica hipóxica


La encefalopatía hipóxica se caracteriza por una falta de oxígeno en el cerebro. Esta condición está relacionada con una serie de trastornos físicos y peligros ambientales, como la falta de aclimatación y submarinismo. Los individuos que sufren de encefalopatía isquémica hipóxica a menudo experimentan pérdida de la memoria, descontrol de sus movimientos y aumentos en la frecuencia cardíaca.

Al igual que con otras condiciones de salud graves, entre más pronto se trate esta afección, mejor será el pronóstico. El no tratar adecuadamente la encefalopatía hipóxica puede causar daños graves en el habla y la visión.

Mientras que hay un número de causas de la encefalopatía hipóxica, las más comunes incluyen anemia, asma y ​​la asfixia accidental o ahogamiento. Los accidentes que conducen a golpes o presión en la tráquea,  el buceo en aguas muy profundas, los vuelos en aviones no presurizados y hacer ejercicio en altitudes extremas sin aclimatación adecuada, también pueden conducir a la enfermedad. Someterse a la preparación adecuada para realizar estas actividades, o evitarlas por completo, es importante en la prevención de la encefalopatía hipóxica.

Cuando se produce esta encefalopatía, la primera respuesta del organismo es aumentar el flujo de sangre al cerebro, dotándolo de más oxígeno. Si esta forma de auto-corrección no se ejecuta correctamente, la persona afectada suele experimentar una disminución de la función mental, la memoria y el control de los movimientos.

Otros síntomas de la encefalopatía hipóxica incluyen la presencia de un tinte azulado en la piel, aumento de la frecuencia cardíaca, desmayo y convulsiones. Estos son signos antes los cuales se debe buscar ayuda médica tan pronto como sea posible.

El tratamiento de la encefalopatía hipóxica varía bastante de un caso a otro. En las formas leves de la enfermedad, los pacientes pueden experimentar mejoras con medidas tan simples como respirar una mayor cantidad de oxígeno puro. Los casos más graves pueden requerir medicación o incluso cirugía, al cual no siempre es una opción viable para todos los pacientes, especialmente si son muy jóvenes, muy adultos, o han sido diagnosticados previamente con un sistema inmunológico debilitado. Los pacientes que sufren esta condición generalmente son alentados a someterse a terapia física u ocupacional, con el fin de mejorar las habilidades motoras sencillas y complejas.

Por lo general, el pronóstico de esta enfermedad depende de lo rápido que se identifican y se tratan los síntomas. Las personas diagnosticadas en una fase temprana, por lo general pueden esperar una recuperación relativamente completa. Por el contrario, los casos graves de encefalopatía pueden resultar en un pronóstico más triste para el paciente. Por ejemplo, los pacientes que entran en un estado de coma debido a esta condición y se mantienen así durante un período de tiempo prolongado, casi siempre experimentan los peores índices de recuperación.


Las personas que sufren la encefalopatía en el lado izquierdo suelen tener dificultad con el lenguaje y el habla, mientras que los daños en el lado derecho pueden causar dificultades con la interpretación visual o expresión de las emociones.